Momias de Guanajuato revelan su secretos en Greensboro
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- Creado en 25 Julio 2012
- Escrito por Adrián Romero Paz
Greensboro.- Llegó la ciudad una exhibición que conecta a los asistentes con la historia y habitantes del pasado de una pequeña ciudad de México. La colección de Las momias accidentales de Guanajuato se presenta en el Centro de Ciencia Natural de Greensboro, por primera vez en la costa este de Estados Unidos y mostrando la cultura y tradiciones mexicanas, desenmascarando sus secretos que guardaban y dándoles una nueva vida en el presente.
Lo más atractivo de la muestra es que estas 28 momias, en préstamo por el gobierno de México, fueron llevadas desde el 2009 al Centro de Ciencias de Detroit, donde se realizaron estudios con las más alta tecnología para conocerlas a detalle y montar la exhibición.
Las momias de Guanajuato son consideradas únicas en el mundo, ya que pasaron por el proceso de momificación de una forma natural y accidental. Dadas las condiciones perfectas que se presentaron con el clima seco del área y enterrándolas en un espacio determinado que provocó el aislamiento, cerca de un centenar de cuerpos en el cementerio sufrieron este fenómeno de conservación del cuerpo, deshidratándolo y permitiendo que se mantenga en este estado.
“Normalmente la momificación está destinada a la realeza, como el caso de Egipto donde los cuerpos eran embalsamados para su preservación”, dijo Steffany Reeve, directora de marketing del Centro de Ciencia Natural. “Esta colección, en cambio, es una muestra de todos los sectores de la sociedad, incluyendo niños, profesores, soldados y mineros”.
Todas las momias provienen del Cementerio de Santa Paula en Guanajuato y datan de principios del siglo XIX hasta 1958, cuando la ley local prohibió desenterrarlas. Durante muchos años, los restos de los habitantes de la ciudad recibieron santo sepulcro en el lugar, construyendo varios pisos de criptas al pasar los años.
Para 1865, ya existía una sobrepoblación en el cementerio, por lo que se creó un impuesto para que los cuerpos pudieran permanecer enterrados. Muchas familias no podían pagar por mantener ahí a sus seres queridos, por lo que las criptas debieron ser abiertas y evacuadas.
Al desenterrar los cuerpos, se llevaron con la sorpresa de que las criptas que se encontraban en medio, aisladas del exterior y sumando el clima seco de la región, no sufrieron la misma descomposición que el resto. En total, solamente dos por ciento de los cuerpos guardados en Santa Paula fueron momificados por el ambiente.
Después del hallazgo, aparecieron toda clase de leyendas e ideas alrededor las momias y el fenómeno, así como se convirtieron en objeto de devoción para muchos mexicanos, llegando hasta la construcción del Museo de las Momias en Guanajuato en 1970. Sin embargo, hasta ahora, mediante el convenio realizado entre el gobierno mexicano con el Centro de Ciencias de Detroit, que se pudieron estudiar a fondo para conocer a detalle quiénes eran estas personas cuyos cuerpos fueron destinados a preservarse.
En los laboratorios de Detroit, expertos forenses realizaron pruebas muy avanzadas con rayos x, endoscopios y tomografías, donde evaluaron cada detalle en busca de pistas para poder imaginar las vidas e identidades de las personas que habitaban esos cuerpos.
“Una artista forense dibujó a cuerpo completo cómo se veían las personas cuando estaban vivas”, dijo Reeve. En la exhibición, dichas imágenes acompañan a un lado a cada una de las 28 momias de la exhibición, así como un breve texto que narra sus vidas y un nombre asignado por los científicos.
La exposición de Las momias accidentales de Guanajuato está dividida en cinco salas, cada una con una temática distinta. Destacan la réplica del Cementerio de Santa Paula, hogar original de las momias, que fue diseñada para llevar al espectador lo más cercano posible al lugar donde todo sucedió. También hay una sala que muestra la metodología de los estudios realizado en los cuerpos, así como una última destinada a las tradiciones de Día del Muerto en México. “Esta es una gran exhibición para toda la comunidad hispana”, dijo Marco Ramírez, un guía voluntario originario de Perú. “Lo que se muestra es muy parecido a las tradiciones de mi país y me trae muchas memorias”.
La exhibición es bilingüe, así como guías en las salas que hablan español. La muestra será hasta el 31 de diciembre.







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