Entrevista a Hector Vaca: Aquí registré más de 11 mil votantes
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- Escrito por Rafael Prieto Zartha
Charlotte.- Con una humildad increíble el líder comunitario Héctor Vaca recuerda la actividad que realizó hace cuatro años para las elecciones de 2008.
Llegó en agosto, pero antes de los comicios de noviembre había registrado 11,011 votantes del área de Charlotte.
En ese tiempo trabajaba para la Asociación de Organizaciones Comunitarias para la Reforma Ahora (ACORN).
Tenía a su cargo a cuatro organizadores, que supervisaban cada uno a grupos de 20 individuos, quienes hacían llenar las planillas a los electores habilitados, que todavía no se habían matriculado en el padrón electoral.
“Llegué a tener 84 personas a mi cargo”, dice sobre la campaña de registro.
Desafortunadamente, no todos los registros fueron perfectos en otras partes del país y ACORN se vió involucrada en un escándalo, que desprestigió a la organización.
No obstante, la credibilidad de Vaca quedó intacta y mostrando su trabajo se ha ganado un puesto de liderazgo en la ciudad y el condado.
El Charlotte Observer lo seleccionó en diciembre de 2010 como uno de los individuos más influyentes, para observar en 2011.
Y Vaca siguió trabajando por la comunidad el año pasado: luchando por los derechos de los inquilinos; resolviendo problemas en los vecindarios; abogando para que los loncheros vuelvan a las calles de Charlotte, con menos restricciones; pidiendo una reforma migratoria; colaborando con los estudiantes soñadores, para impedir la deportación de estudiantes; impulsando la participación de los padres de familia en las escuelas de Charlotte; asistiendo a las reuniones del Concejo Municipal, la Junta de Comisionados y la Junta de Educación; acompañando a los integrantes del movimiento de los indignados de Ocupa Charlotte.
Aunque es más que vegetariano ha liderado la campaña “Carne Asada No es un Crimen”.
Vaca ha sido una tromba, en su desempeño como director de la Oficina de Charlotte de Action NC, con una actitud firme, que causa más de una ampolla en esta ciudad donde el estilo de conciliación y a veces de “falsa cordialidad” predomina.
Con Vaca conversamos sobre el pasado y los retos que vienen.
¿Cuántos vecindarios ha organizado en Charlotte?
Con lo de inquilinos, diría más o menos unos 7 o 8 vecindarios.
¿Con qué resultados?
En algunos de los lugares se logró como el 20% de lo esperado, se ganó algo pequeño, y en otros como el 80%. Se ha logrado que traten mejor a los inquilinos, que les bajen las cuentas de agua, que se retiren algunos administradores abusivos y paramos el desalojo de 21 familias en un vecindario del oeste de Charlotte.
Eso está bien, pero ¿que hacer para que mantengan los vecindarios en buen estado?
De la manera que yo lo he manejado en el pasado, como una comunidad que organicé en Raleigh, era que cuando iban a tener reuniones, yo les decía: me voy a visitar a mi mamá. Pero ellos respondían, Héctor necesitamos que tú manejes la reunión, y yo les contestaba: No ustedes pueden, ustedes son los líderes. Lo hice como si yo fuera un padre, les quité el nido, y dejé que se pusieran a volar. Yo los tiro a la piscina para que aprendan a nadar.
¿Cuál es la diferencia que hay entre el trabajo de su organización, en comparación con el de otras organizaciones?
Yo diría, la más básica sería la perspectiva de la organización. Nuestra meta es educar a la gente, en la forma que ellos mismos sean los líderes, que se puedan defender ellos mismos. Lo que tienen algunas de las otras organizaciones es que hacen la mayoría del trabajo, porque ofrecen servicios. Nosotros no damos servicios. No les damos el pescado, sino se trata de que aprendan a pescar.
¿Cómo hacer para que la gente entienda que está acá y que no solo tiene problemas de discriminación, sino que también tiene que asumir diferentes conductas y muchas responsabilidades?
La manera de que los tratamos, es que organizamos a los que sí entienden esas reglas y que son parte de la misma vecindad. Y que ellos mismos sean los que hablen con los que no están siguiendo las reglas. Yo creo que eso lleva más peso con uno, dejar que una persona conocida hable con quienes no cumplen. Esa es una de las tácticas que hemos usado en el pasado. Pero también hay que ser franco con la gente.
¿Cuáles son los mayores desafíos para los hispanos ahora aquí en el área?
Diría la falta de educación, no solo en las escuelas, pero la falta de educación a entender cómo funciona el sistema. La manera que las cosas funcionan en América Latina, por el sistema, son diferentes en el sentido en que los funcionarios políticos y también muchas organizaciones le dicen a la gente, les resuelvo el problema, entonces la gente siempre piensa que otra persona con educación, una persona que trabaja en una organización o con políticos les van a solucionar los problemas en vez de hacerlo.






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