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Redada en Sanford casi frustra su sueño de estudiar

Greensboro.- Hace casi cuatro meses, Jorge Morales recibió una de las noticias más complicadas y estuvo a punto de modificar drásticamente sus planes de vida. Según asegura, iba a abandonar la escuela, pero el apoyo que recibió dentro de la misma universidad le permitió mantener el rumbo y seguir con su sueño de estudiar, el deseo de su madre.  

Morales, de 20 años y originario de Sanford, estudia finanzas en la Universidad de Carolina del Norte en Greensboro. Todo iba de maravilla en su cuarto semestre de estudios hasta la mañana del 5 de febrero, cuando le llamaron de emergencia para informarle que ICE ejecutó una redada en la fábrica Bear Creek Arsenal y su madre fue detenida, junto con otra treintena de personas.

Pese a que tenía una presentación importante ese día en una de sus clases, Morales dejó sus responsabilidades universitarias, abordó su automóvil y se dirigió directamente a Sanford para estar con su familia. Como hermano mayor, sabía que la prioridad cambió a estar con su padre y hermanos para ayudar en lo que fuera posible.

“No sabía qué hacer, era una cosa muy extrema que no podía ignorar”,dijo el joven durante una entrevista con Qué Pasa. Por varios días ignoraba hasta la ubicación de su madre, debido a que los detenidos en esta redada fueron trasladados en repetidas ocasiones de una cárcel a otra y las autoridades se negaban a compartir información. Al tercer día la mamá de Morales salió en libertad, aunque todavía enfrenta un proceso legal que podría desembocar en su deportación.

Al volver al campus universitario, el estudiante cargaba mucho estrés e intranquilidad por lo ocurrido. Al principio su intención era abandonar la escuela, al menos temporalmente, y volver a Sanford para ayudar a su familia. “Era una cosa muy extrema que no podía ignorar”, comentó al respecto.

No obstante, en su dormitorio se cruzó con otro estudiante hispano, quien le recomendó visitar un sitio conocido como OLEA (Office of Latino Education Affairs), una oficina dentro de la universidad donde brindan atención especial y personalizada a los estudiantes de origen hispano para cualquiera de sus necesidades.

Al presentarles la situación, el personal de OLEA inmediatamente canalizó recursos y apoyar a Morales. Para lidiar con su estado mental, lo refirieron a los servicios de terapia psicológica que está disponible para todos los estudiantes. En cuanto a su condición académica, recibió la información necesaria que lo llevó a decidir que lo mejor era permanecer en la escuela, sin importar la complicada condición de su familia en Sanford, a una hora de distancia de Greensboro.

De acuerdo con el estudiante, sus padres también le pidieron que no perdiera el semestre, pues para ellos la prioridad era que continuara con su educación. “Lo que pasó se va a resolver con el tiempo”, dijo.

Sus calificaciones sufrieron por una baja en su rendimiento y por el hecho de haber faltado a varias clases, pero “batalló” y logró aprobar todas sus materias, según asegura el alumno de finanzas.
Para Morales, estudiar en la universidad es un logro que le enorgullece. Dice ser de los únicos de sus compañeros hispanos en “high school” que fueron a la universidad y al estudiar en UNC-Greensboro considera que está “representando su cultura”.

La redada de febrero en la fábrica, que lo golpeó tan duro tanto a él como sus allegados, también lo considera ahora como una lección que le trajo elementos positivos. Además de haber unido a la familia, en la universidad se integró más, hizo nuevas amistades e incluso comenzó a realizar otras actividades. Como una forma de terapia, Morales se unió al grupo de baile mexicano “Corazón Folclórico” y en julio participará como mentor en el campamento de verano CHANCE, un programa educativo de una semana que ofrece esta universidad para empujar a adolescentes hispanos a seguir por el camino de la universidad.

La mayoría de las detenidas en la redada de ICE en una  fábrica de Sanford fueron  mujeres. Una de ellas la madre de Jorge Morales.