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Jóvenes centroamericanos corren verdadero peligro si son deportados a sus países

Diversos reportes confirman que vinieron a Estados Unidos huyendo de la violencia

Raleigh, 26 de febrero de 2016.- Los jóvenes centroamericanos que están siendo detenidos por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) corren un riesgo real de morir asesinados por las pandillas o el crimen organizado que campea en El Salvador, Honduras y Guatemala, y el gobierno federal es plenamente consciente de esa situación.

Un reporte del American Immigration Council (AIC) publicado la semana pasada resumió lo que otras organizaciones internacionales, como Naciones Unidas y agencias gubernamentales en Centroamérica han venido advirtiendo en los últimos cinco años: que la región del Triángulo Norte de América Central, que incluye  a Honduras, El Salvador y Guatemala, es la zona más violenta del mundo.

El reporte “Entendiendo la crisis de refugiados de Centroamérica: ¿por qué ellos están huyendo?” señala que Honduras ha sido reconocida como la capital mundial de los asesinatos durante muchos años, con una tasa de homicidios que alcanzó su pico de 91.6 asesinatos por cada 100,000 personas en 2011.

Aunque dicha tasa ha bajado a 66, sigue siendo una de los más altas para un país ubicado en una zona donde no hay guerra, indica el reporte.

El informe señala que si bien la tasa de homicidios ha descendido en Honduras y Guatemala, se ha duplicado en El Salvador después de que a finales de 2013 se rompiera una tregua entre las dos pandillas más poderosas del país, MS-13 y Barrio 18.

“La tasa de homicidios aumentó de manera espectacular, llegando a un máximo histórico de 104 homicidios por cada 100,000 habitantes en el año 2015”, dice el reporte.

Los jóvenes, principales víctimas
Pero, ¿cómo es que esas cifras espeluznantes de crimen afectan directamente a los jóvenes que están siendo deportados por Estados Unidos?

La periodista Digna Aguilar Zúniga, del periódico El Heraldo y encargada de cubrir información sobre seguridad y la violencia en Honduras, dijo que la situación en su país se empezó a salir de control desde 2011 cuando se alcanzó el récord mundial de homicidios. Una situación que, según indicó, afecta particularmente a los jóvenes.

“Instituciones que se dedican a vigilar el comportamiento de los índices de violencia en el país han informado que en el periodo comprendido entre 2010 y 2015, un total de 19,099 jóvenes menores de 23 años han sido asesinados en el país. De estos al menos 1,000 eran estudiantes”, dijo Aguilar.

“Este tipo de situaciones ha obligado a los padres de muchachos que viven en zonas de riesgo por la presencia de miembros de estas agrupaciones, a gastar sus ahorros o adquirir préstamos bancarios para sacar a sus hijos del país antes de que se conviertan en víctimas mortales de esta criminalidad”, añadió la periodista en un análisis enviado a Qué Pasa.

Ningún peligro o riesgo de deportación es suficiente para disuadir a las víctimas (de la violencia) de huir American Immigration Council.

Esa situación descrita por Aguilar es similar a la que reportó hace una semana la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) tras la visita de una misión a Honduras.

“La CIDH recibió información por parte de la sociedad civil de 1,031 niños, niñas, adolecentes y jóvenes adultos (18 a 23 años de edad) que habrían muerto de forma violenta en el país entre enero y diciembre de 2014, lo que significaría un aumento de 18 casos con respecto al mismo periodo de 2013”, señala el reporte.

“Respecto a las edades, 283 víctimas habrían tenido entre 0 y 7 años y 748 entre 18 y 23 años”, indicó.

La CIDH indica que el clima generalizado de violencia es atribuido a la presencia de pandillas o maras y el control que ejercen en determinados barrios y zonas del país.

“Muchas veces los niños y adolescentes se ven obligados a formar parte de una mara o pandilla porque han sido amenazados en su vida e integridad personal”, señala la CIDH.

En El Salvador, de acuerdo con un reporte publicado en enero por el periódico salvadoreño La Prensa Gráfica, basado en reportes oficiales de ese país, la situación ha empeorado desde 2013, tal como lo confirmó esta semana el reporte del AIC.

“La tasa de homicidios registrada en el país es tan alta, que supera a la sufrida por cualquier país de la región en cualquier momento de los últimos 16 años”, señala el reporte de La Prensa Gráfica que indica que hubo 6,650 homicidos en el año 2015, cifra que supera en más 900 a Guatemala y en más de 1,500 a Honduras.

Según el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), que usualmente difiere del reporte anual de la ONU, Honduras registró en 2015 una tasa de 60 muertes violentas por cada 100 mil habitantes.

EU sabe del peligro que corren en Honduras y El Salvador

Pero más allá de las cifras, es claro que el gobierno de Estados Unidos sabe perfectamente que los jóvenes corren peligro real en Centroamérica y su campaña para desanimarlos a cruzar la frontera hacia Estados Unidos no ha tenido ningún efecto hasta ahora, incluso después de las redadas iniciadas en enero para capturar a aquellos que llegaron al país después de enero de 2014 y que tienen órdenes de deportación emitidas por un juez.

El Departamento de Estado de Estados Unidos actualizó en enero de este año una alerta de viaje en la cual describe que el nivel de crimen y violencia en El Salvador “permanece críticamente alto” y recomienda a sus ciudadanos a tener extremo cuidado si viajan a ese país.

"Desde el aumento de la violencia en el verano de 2015, la actual tasa de asesinatos en El Salvador es una de las más altas del mundo con una tasa anual de 103.1 homicidios por cada 100,000 habitantes para 2015. En comparación, la tasa de Estados Unidos es de 4.5 por 100,000 habitantes", señala el Departamento de Estado en la alerta emitida el 15 de enero de este año.

"Desde enero de 2010, 38 ciudadanos estadounidenses han sido asesinados en El Salvador", añade el documento. 

Una alerta similar emitió el Departamento de Estado el 30 de octubre de 2015 con respecto a Honduras, donde también señala que la situación de violencia es extremadamente peligrosa.

"El gobierno de Honduras no tiene recursos suficientes para responder, investigar y procesar apropiadamente los casos. Como resultado, los criminales operan con un alto grado de impunidad", señala la alerta del Departamento de Estado.  

La campaña de EU no desanima a los migrantes

Estados Unidos ha hecho una campaña publicitaria en Centroamérica señalando los riesgos del viaje hacia la frontera y ha dado apoyo financiero al gobierno mexicano para capturar a los migrantes centraomericanos en su ruta a la frontera. También está buscando mandar un mensaje de que los que vengan van a ser deportados, a través de sus nuevas prioridades de deportación y las recientes redadas de ICE en todo el país. Pero nada de eso ha funcionado.

El reporte de la AIC señala que a pesar de los esfuerzos del gobierno estadounidense para desanimar a los migrantes de Centroamérica a hacer el viaje hiacia Estados Unidos, ellos siguen viniendo porque están huyendo de la muerte. 

“Los niveles sin precedentes de la delincuencia y la violencia que han abrumado los países del Triángulo del Norte en los últimos años han producido una situación de refugiados para aquellos que están directamente en la línea de fuego, por lo que ninguna cantidad de peligro o riesgo de deportación es suficiente para disuadir a esas víctimas de huir”, concluye el reporte de la AIC.

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