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El Met de Nueva York se une a veto a familia ligada a epidemia de opiáceos

Nueva York, 15 may (EFE).- El Museo Metropolitano de Nueva York (Met) anunció este miércoles que ya no aceptará donativos de la familia Sackler, un poderoso clan dueño de la farmacéutica Purdue, considerada una de las culpables de la epidemia de opioides de EE.UU. por vender y promocionar medicamentos altamente adictivos.

"El Met anuncia hoy que suspende cualquier recibimiento de obsequios por parte de miembros de la familia Sackler que estén asociados con Purdue, la fabricante del (opiáceo) OxyContin", afirma en un comunicado el museo, una de las instituciones culturales más destacadas del mundo.

El Met señala sin embargo que es gracias a los donativos de individuos privados que se pudo fundar la institución, algo que lo diferencia de otros importantes museos del mundo.

"Lo que distingue a nuestro museo de otros de sus equivalentes globales, como el Prado, el Hermitage o el Louvre, es el hecho de que nosotros no empezamos con colecciones imperiales o de la realeza", dijo en el texto el presidente y director ejecutivo del Met, Daniel Weiss.

"Cada objeto y buena parte del edificio vino de individuos motivados por su amor al arte y su espíritu filantrópico", subrayó Weiss.

El documento destaca asimismo que el Met es el museo más grande del mundo, tanto en términos físicos, con 186.000 metros cuadrados, como en términos financieros, ya que cuenta con un presupuesto anual de 320 millones de dólares, a la vez que señaló que en 2018 recibió más de 7,4 millones de visitantes.

"La filantropía también ha jugado un rol central en el desarrollo de la colección del Met, que agrupa unos 1,5 millones de obras de arte como resultado de 149 años de obsequios, tanto en forma de objetos como de contribuciones económicas", agrega el comunicado.

El pasado mes de marzo, otra importante institución neoyorquina, el Museo Guggenheim, anunciaba que ya no aceptaría más donativos de los Sackler, que según sus propias cifras había recibió unos 9 millones de dólares entre 1995 y 2015 de los miembros de la familia de Mortimer D. Sackler.

Al Guggenheim de Nueva York se le adelantó la Tate de Londres, que también en marzo destacaba la "filantropía histórica" del clan, a la vez que afirmaba que la institución era de la opinión de que "en las circunstancias presentes, no es correcto pedir ni aceptar más donaciones de los Sackler".

Galerías del Louvre de París y del Museo Metropolitano de Nueva York, así como departamentos y bibliotecas de la Universidad de Columbia o la de Oxford, llevan el nombre de los Sackler gracias a sus generosas aportaciones económicas.

Sin embargo, el nombre de la familia ha caído en desgracia en los últimos meses, y se enfrenta a miles de demandas por su supuesto destacado papel en la rápida propagación de la epidemia de adicción a potentes analgésicos con base opiácea.

Los Sackler son dueños de Purdue Pharma, fabricante del medicamento OxyContin, que les ha generado enormes beneficios gracias a una agresiva campaña publicitaria de los años 90, y se les acusa de venderlo pese a ser conscientes de su alto poder adictivo.

En 2007, la compañía y tres de sus ejecutivos fueron condenados a pagar una multa de 634,5 millones de dólares por engañar al público sobre el riesgo adictivo del analgésico, que comercializa desde su aprobación por las autoridades en 1995.

De acuerdo al Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU., la epidemia de opiáceos se ha cobrado en el país la vida de cerca de 218.000 personas en las dos últimas décadas.

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