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Tinaja de Letras- Hernando Ramírez-Santos

Hernando Ramírez-SantosHernando Ramírez-Santos es Editor Ejecutivo / Director de Noticias de Qué Pasa Media Network. Su trayetoría periodística de más de 25 años de experiencia en Colombia y Estados Unidos le ha valido una serie de reconocimientos. En 1993 ganó el premio Emmy por categoría de guiones para programas de Televisión, en 2011 recibió Premio de Oro José Martí de la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas por el mejor artículo político y en 2010 el Premio de Plata José Martí al Mejor Artículo de Inmigración. Su carrera periodística la inició en el influyente periódico colombiano El Tiempo y como un buen trotamundo de las letras se trasladó a Miami donde trabajó para un programa de viajes llamado Geovision que se emitió por la cadena Telemundo. También fue presentador, periodista y productor del programa cultural "Monitor" y periodista de noticias de Caracol Radio-Miami. El Nuevo Herald de Miami lo acogió en su casa como reportero de noticias. Entonces, en busca de nuevas experiencias en el campo de los medios electrónicos, trabajó como editor de noticias de Univision.com. De cara al futuro en su carrera, se mudó a Orlando, Florida para trabajar en el periódico El Nuevo Día, como Jefe de Información. Y desde 2008 se mudó a Carolina del Norte, donde ha estado trabajando para Qué Pasa Media Network.

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La Legislatura estatal ataca de nuevo

La avalancha de proyectos de ley antiinmigrantes sigue buscando aplastar a una comunidad que no se merece este ataque de parte de quienes hacen las leyes que gobiernan a Carolina del Norte.

El racista representante republicano de Jacksonville George Cleveland, ahora respaldado por el representante Harry Warren, quieren poner la soga en el cuello de los indocumentados que viven en este estado con sus proyectos de ley HB35 y HB63, buscando asfixiarlos para que salgan corriendo de este estado.

Y ahora, en el Senado estatal, el legislador republicano Norman Sanderson presentó el proyecto de ley SB145, que busca complementar las atrocidades propuestas por Cleveland y Warren con el pretexto de proteger a los trabajadores y ciudadanos de Carolina del Norte.

Básicamente estos dos proyectos de ley buscan que todos los negocios con un mínimo de cinco empleados usen el sistema federal E-Verify para dar empleo a una persona, castigar con cárcel a quienes tengan documentos de identificación falsos, negarles la salida de la cárcel con fianza a los indocumentados, facilitando que las autoridades de inmigración los detengan para su deportación, y penalizar a las ciudades si no cumplen con la ley que prohíbe las ciudades santuario.

La SB145, llamada Cumplimiento Gubernamental de Inmigración, prohíbe el uso de las identificaciones comunitarias, refuerza los castigos a las ciudades o condados si violan la ley de ciudades santuario, permite que las personas denuncien a las agencias de policía o las ciudades que no cumplan las leyes de inmigración, prohíbe a las universidades estatales proteger la identidad de sus estudiantes indocumentados y permite que las agencias policiales estatales como la Patrulla de Carreteras, entre en un memorando de acuerdo con el Servicio de Inmigración para implementar el programa 287g, que autoriza a los agentes a operar como oficiales de inmigración en las calles.

La única forma de detener esta avalancha antes de que aplaste a nuestra comunidad inmigrante, que ya está llena de miedo con las órdenes ejecutivas del presidente Trump, es creando un frente unido para presionar a los legisladores estatales para que no apoyen estos proyectos de ley.

En ningún sentido estos tres proyectos de ley van a dar seguridad a la población del estado o a proteger los trabajos de los ciudadanos. Esa es una falsa percepción motivada por la ignorancia, la xenofobia y la codicia de permanecer en el poder con los votos de los electores intolerantes que hay en este estado.

Sólo la presión de la comunidad, de los negocios, de las agencias de policía y las organizaciones podrán evitar que estos proyectos de ley antiinmigrantes sean aprobados.
 

Todos son prioridad de deportación

Si quedaba alguna duda sobre el deseo del gobierno del presidente Trump de deportar a todos los indocumentados, los memorandos del Departamento de Seguridad Interna (DHS) sobre la aplicación de las órdenes ejecutivas lo confirman.

Todas las órdenes dadas por el gobierno de Obama que fijaban prioridades de detención de indocumentados quedaron eliminadas de inmediato.

Los únicos que siguen estando protegidos de la deportación son los beneficiarios de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA).

Estos memorandos que hacen oficial los procedimientos que deberán seguir todos los agentes de ICE y de la Patrulla Fronteriza de manera inmediata, les da completa autoridad de detener a inmigrantes indocumentados y deportarlos de manera expedita. Aunque en el memorando titulado “Aplicación de las Leyes de Inmigración al Servicio del Interés de la Nación”, dice que los agentes de ICE y la Patrulla Fronteriza  deben  priorizar las deportaciones de los indocumentados criminales, no excluyen aplicar la ley contra las personas que no tienen papeles pero que nunca han cometido una falta en este país.

“El personal del departamento tiene plena autoridad para arrestar o detener a un extranjero cuando un oficial de inmigración tenga una causa probable para creer que está en violación de las leyes de inmigración”, dice el memorando.

Y para llevar la cacería de indocumentados a sus vecindarios, están reactivando el programa de deportaciones 287g, para otorgarle a los departamentos de policía y del alguacil, la autoridad de agentes de inmigración.

Las agencias policiales que quieran unirse a esta cacería, ahora lo podrán hacer sin problema. Vamos a ver qué agencias en Carolina del Norte decidan cooperar con ICE y qué reacción puedan tomar las ciudades y la comunidad, que esperamos sea de rechazo total.

Además, el Secretario del DHS ordenó la contratación de 10,000 nuevos agentes de ICE  para aumentar la cacería de indocumentados en toda la nación.

Con estas directrices, va a ser muy difícil que las autoridades de inmigración dejen libres a los indocumentados que detengan en la frontera para que se presenten ante un juez y peleen su caso. La gran mayoría serán deportados de inmediato.

Y para acabar de completar, ahora los padres indocumentados centroamericanos que pagaron a un coyote para que su hijo pudiera escapar de la violencia pandillera en Honduras, El Salvador o Guatemala y llegara como menor no acompañado a la frontera con EU, tienen el riesgo de ser sometidos a un proceso de deportación y hasta enfrentar cargos criminales.

El dolor y el miedo nos embarga ante la crueldad y la injusticia de estas barbáricas medidas migratorias del gobierno de Trump.

 

Resistencia a medidas insensatas

 

Hace seis meses Doha AlTaki llegó a Greensboro como refugiada de Siria. En esta ciudad encontró la paz que le fue arrebatada por la sangrienta guerra civil que vive su país.

La señora AlTaki es musulmana, pero como ella lo expresó durante una conferencia de prensa, eso no la convierte en terrorista. Por ser siria, tampoco es terrorista, ni por usar un paño que cubre su cabeza eso la convierte en terrorista. “Yo soy un ser humano, quiero ser parte de esta comunidad”, afirmó con una voz suave pero revelando el dolor que siente una comunidad vapuleada por la guerra, que no  ha tenido más remedio de buscar refugio en otros países para escapar a la muerte.

Refugiados como la señora AlTaki ya no son bienvenidos en Estados Unidos. El presidente Donald Trump decidió que para proteger al país de peligrosos terroristas que puedan llevar a cabo ataques en nuestro territorio, hay que prohibirle la entrada a los ciudadanos de siete países con vínculos terroristas y detener el ingreso de refugiados, hasta que el gobierno establezca unas reglas aún más estrictas para revisar los antecedentes de los que quieran viajar a Estados Unidos.

La gran mayoría de los afectados por esta orden ejecutiva provienen de países musulmanes.

Por fortuna, a nivel nacional las manifestaciones de rechazo a estas medidas no se hicieron esperar porque lo que hizo el presidente Trump no es correcto y va en contra de una de las tradiciones de este país de acoger a seres humanos que huyen de la opresión y la violencia.

Hasta la propia fiscal general interina Sally Yates expresó su oposición a la orden ejecutiva del presidente, al considerar que dicha orden no es legal y ordenó a los fiscales no pelear en las cortes las demandas presentadas por diversas organizaciones de derechos civiles. Esa valiente acción le valió ser despedida de inmediato por el presidente, que consideró sus acciones como una traición.

Aunque esta orden en contra de los refugiados y ciudadanos de siete países de mayoría musulmán ha copado los titulares de los principales medios de comunicación nacional, Las otras dos órdenes ejecutivas antiinmigrantes anunciadas por Trump, presentan un serio riesgo para los 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.

Estas órdenes buscan criminalizar a todos los indocumentados, buscan destruir la  relación de confianza entre las agencias de policía locales y las comunidades inmigrantes, buscan castigar a las ciudades por proteger a los indocumentados de la separación familiar. Ante estos ataques, es necesaria la resistencia pacífica y civil. Mostrar que se necesita una reforma migratoria, no expulsiones masivas.

 

 Hernando Ramírez-Santos 
 es el editor ejecutivo del
 periódico Qué Pasa

Que no jueguen con la salud

Los republicanos  en el Congreso federal empezaron una loca carrera contra el tiempo para desmantelar y borrar del mapa el principal legado del presidente saliente Barack Obama.

La Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio, conocida popularmente como Obamacare, está bajo ataque y en vías de desaparecer.

Una de las promesas de campaña de Donald Trump fue la de acabar con el Obamacare y el Congreso, dominado por los republicanos, están felices preparando el terreno para echarle tierra a una ley que le dio acceso a un seguro de salud a 20 millones de personas y cubrimiento del seguro a las personas con enfermedades pre existentes o crónicas.

Aseguran que Obamacare no sirve y por eso hay que eliminarlo. El problema es que desde que fue implementado, no se ha dado tiempo para buscar caminos que corrijan las fallas de la ley.

Es cierto que Obamacare no es perfecto, lo que funciona para unos, como los hospitales que se han beneficiado porque reciben más pacientes con seguro médico, facilitando los cobros de las cuentas, no trabaja para otros, como los consultorios médicos particulares, que están enfrentando muchas restricciones por parte de las compañías aseguradoras, lo que afecta sus ingresos.

Hasta ahora, ni Trump, ni los líderes del Congreso, han explicado cómo van a reemplazar al Obamacare.

Qué se va a eliminar y qué se va a quedar.

El Centro de Justicia de Carolina del Norte, en un comunicado que enviaron rechazando las acciones del Congreso para iniciar el desmantelamiento de Obamacare, advirtió sobre el caos que van a causar en el sistema de salud. Además, resaltaron el daño que causarían en el estado.

“Si el Congreso se adhiere a este plan, para el año 2019,  quitaría el seguro de salud a más de 1 millón de personas en Carolina del Norte, aniquilaría 76,000 empleos en Carolina del Norte y devastaría a hospitales que luchan por sobrevivir, requiriendo $88 mil millones de dólares adicionales para la atención no compensada de los no asegurados”.

Aunque han afirmado que ciertos puntos de Obamacare, como el cubrimiento de las condiciones pre existentes en pacientes, se mantendrán con el nuevo y misterioso plan de salud, nada es seguro hasta que este sea revelado.

Personalmente, como padre de una adolescente que sufre de diabetes Tipo 1, conozco los grandes beneficios que le ha dado a mi hija y a la economía de mi hogar, el Obamacare.

Simplemente no me puedo imaginar cómo sería la vida de mi hija si por su condición médica fuera rechazada por los seguros de salud.

Este mismo temor deben sentirlo en estos momentos, millones de personas que no saben qué está pasando en Washington donde no entienden o no les importa, que están jugando con la salud  de millones de personas.

 

El día de acción por la inmigración

El próximo 14 de enero a nivel nacional se celebrará un día de acción nacional por la inmigración, donde se espera que centenares de personas en cincuenta ciudades alrededor de la nación salgan a marchar o a realizar vigilias en favor de los derechos de los inmigrantes y en rechazo a los planes del presidente electo Donald Trump contra los indocumentados que viven en Estados Unidos.

Hasta el momento, sigue siendo un misterio qué es lo que realmente hará Trump una vez asuma el poder el 20 de enero.

Se sabe que ha estado buscando información para la construcción del muro en la frontera con México. Que planea pedirle al Congreso que apruebe un plan para levantar el muro y que sería pagado, en principio, por Estados Unidos y no por México.

Habrá que ver si el Congreso está dispuesto a utilizar más de 10 mil millones de dólares del erario público para llevar a cabo esa disparatada idea y qué se va a ingeniar el presidente Trump para que México le reembolse el costo del muro.

Sobre el futuro de los soñadores, que han estado protegidos por las órdenes ejecutivas del presidente Obama, solo se sabe de las amenazas de Trump que en su primer día va a eliminar dichas órdenes. Pero ha estado creciendo el movimiento de rechazo a esta posibilidad de que más de 700 mil jóvenes estén en primera fila para ser deportados al eliminar la Acción Diferida.

Por eso es importante que el 14 de enero las organizaciones proinmigrantes y la comunidad hispana salga a apoyar esta jornada de protestas. Entre más presión se sienta, más difícil será para el nuevo gobierno aplicar medidas extremas en contra de la comunidad indocumentada.

Así mismo es importante que se hagan llamadas a los congresistas en sus respectivos distritos para que apoyen el proyecto de ley conocido como Bridge Act, que busca proteger a los beneficiarios de DACA si Trump elimina el programa de un plumazo.

Este proyecto de ley presentado en el Senado, seguiría dando una presencia legal a los jóvenes indocumentados que llegaron en la infancia a este país por tres años más.

La idea es que durante estos tres próximos años el Congreso trabaje en una reforma migratoria.

Ya pronto sabremos qué va a hacer Trump con respecto a la inmigración, pero como lo hemos reiterado en otras columnas, no se puede esperar nada bueno. Por eso hay que prepararse para tiempos difíciles.

Listos a vencer los retos de 2017

Comenzó el 2017 y viene cargado de retos, incertidumbre y algo de miedo.

Pero esto no quiere decir que ya demos por hecho que  llegó un año negro lleno de cosas malas. No.

Si algo tiene nuestra comunidad hispana es la tenacidad para enfrentar las dificultades y resolver los problemas, porque si les gustara las cosas fáciles, pues nunca hubieran salido de sus países en busca de un mejor futuro.

Esta semana nuestro caricaturista Jorge Grosso precisamente nos envía con su personaje Mister I, un mensaje de aliento, que nos recuerda de qué estamos hechos los inmigrantes que vivimos en Estados Unidos.

“Nosotros somos nuestra esperanza... Debemos unirnos... Construir nuestro mundo...”

Porque en nuestras manos está nuestro destino. Con fe, con la ayuda de Dios, trabajando duro, haciendo lo correcto, con humildad y honradez, podremos vencer los retos que se nos presenten en este nuevo año.

No va a ser fácil para muchos, especialmente para los indocumentados porque el nuevo gobierno de Donald Trump ha lanzado muchas amenazas, pero nada es seguro hasta que asuma el poder el 20 de enero.

Aún así, la resolución para el 2017 es no dejarse vencer por la intranquilidad.

¿Qué puede ser más difícil que salir de su país natal dejando atrás a la familia, cruzar la frontera en las condiciones más peligrosas que uno se pueda imaginar, llegar a una ciudad desconocida, con una cultura totalmente diferente, sin conocer el idioma y después lograr encontrar trabajo, conseguir un auto, rentar una vivienda, a veces comprarla y estudiar?

Es por eso que este año más que ningún otro, el inmigrante va a demostrar de qué está hecho.

Trump y sus asesores antiinmigrantes se van a encontrar con un muro más grande que el que quieren construir en la frontera.

Es un muro de optimismo, de resolución, de valentía, de fe, de deseo de progresar, de responsabilidad ante las familias que tienen que mantener con su duro trabajo.

Este sigue siendo el país de las oportunidades y ese espíritu no podrá ser arrebatado por unos cuantos que buscan regresar a Estados Unidos a la época del dominio blanco y la segregación.

Pero nuestra comunidad hispana tendrá que luchar unida para que puedan vencerse los retos que nos depara el 2017.

Una Navidad para reflexionar

Ya llega la Navidad, el día en el que el mundo cristiano celebra el nacimiento del niño Jesús. El día en que otros celebran la llegada de Santa Claus con sus regalos. El día en que las familias y amigos buscan estar reunidos para compartir.

Es una fecha especial, no hay duda, y es una temporada donde también recordamos la importancia de la bondad y la humildad, donde nos sentimos más felices dando que recibiendo, no solamente cosas materiales, ofreciendo algo tan simple como una sonrisa, un abrazo. Actos simples que nos acercan como comunidad.

Este sentimiento es el que necesitamos mantener no solo en estos días navideños. Realmente lo vamos a necesitar este nuevo año como nunca antes para aplacar la ansiedad por las acciones que puedan tomarse con el inicio de la presidencia de Donald Trump.

Por eso es edificante y debemos sentirnos inspirados al ver cómo tantas organizaciones comunitarias, centros educativos, compañías, oficinas de abogados, grupos hispanos y personas individuales, están trabajando para defender y apoyar a millones de indocumentados que están en riesgo de convertirse en el objetivo de persecución  de un nuevo gobierno intolerante.

Así como el niño Jesús recibió el amor incondicional y la protección de tantas personas de buen corazón cuando era objeto de la persecución del rey Herodes, vemos ese mismo espíritu para darle seguridad a las familias inmigrantes, de que no están solas.

El nuevo presidente ha lanzado muchas amenazas contra los indocumentados sin detenerse a pensar que no está hablando de objetos, se trata de seres humanos, hombres, mujeres, viejos, jóvenes y niños que han hecho increíbles sacrificios para vivir en este país.

Ojalá en esta Navidad, nos tomemos un tiempo para acercarnos a uno de estos inmigrantes para concer su historia, para entender los riesgos que tomaron al abandonar sus países de origen, al dejar atrás a sus seres queridos movidos por la determinación de buscar un mejor futuro, donde sus vidas no están amenazadas por las pandillas, el narcotráfico, la guerrilla o los gobiernos dictatoriales.

Que esta Navidad sea un momento para celebrar el amor de quien lo dio todo por nosotros y así sigamos su ejemplo de amar al prójimo. El mejor regalo que todos nos podemos dar es gratis, simplemente extendamos los brazos y démonos un abrazo de confraternidad.

En defensa de los beneficiarios de DACA

En Estados Unidos más de 740,000 jóvenes inmigrantes indocumentados salieron de las sombras para solicitar la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA por sus siglas en inglés) gracias a una orden ejecutiva firmada por el presidente Barack Obama en 2012.

Los análisis de expertos en inmigración aseguran que más de un millón de jóvenes podrían beneficiarse con DACA, la cual les da una presencia legal en Estados Unidos, otorgándoles un permiso de trabajo, un número de seguro social y la oportunidad de tener una licencia de conducir.

Al fin y al cabo, los soñadores son personas que llegaron a este país cuando eran niños, o bebés. La única patria que conocen es esta, que los ha visto crecer.

Pero el presidente electo Donald Trump advirtió que lo primero que va a hacer cuando llegue a la Casa Blanca el 20 de enero, es eliminar las órdenes ejecutivas de Barack Obama.

Estos jóvenes quedarían en la primera fila para ser deportados, cuando lo único que han hecho es ser tan buenos estadounidenses como cualquier otro, que se dedica a estudiar y a buscar el éxito.

Por eso se ha levantado un movimiento que cada vez crece más para advertirle a Trump que se va a defender a estos soñadores a como de lugar.

Decenas de universidades en toda la nación, grupos activistas, ciudades, escuelas y más recientemente un grupo de senadores bipartidistas, se están movilizando para impedir una injusticia.

El proyecto de ley se llama “Bridge Act” el cual continuará dándole un estatus legal a los más de 700 mil beneficiarios de DACA y a los otros que están en línea para solicitarlo cuando cumplan los 16 años de edad.

De esta manera, Trump podrá cumplir su promesa de campaña pero se seguirá protegiendo a los soñadores.

Según las más recientes entrevistas hechas al presidente electo, él mismo ha mostrado una actitud más benévola hacia estos muchachos pero como es costumbre, con Trump al final no se sabe qué es lo que va a hacer.

Ojalá que el Senado y la Cámara de Representantes federales decidan trabajar juntos en este proyecto de ley y hagan lo correcto por cientos de miles de jóvenes que han demostrado ser parte vital de esta nación.

Es importante que nuestra comunidad hispana llame a los representantes en sus distritos, les dejen mensajes diciéndoles que apoyan el proyecto de ley “Bridge Act” y que voten a favor por el futuro de los soñadores quienes no merecen ser deportados.

Hay que salir en defensa de los beneficiarios de DACA, no los podemos dejar solos, no podemos permitir que de un plumazo les arrebaten su vida en Estados Unidos.

Las voces unidas contra el odio racial

En Carolina del Norte no debe haber espacios para seres tan bajos e ignorantes como los integrantes del grupo supremacista blanco Ku Klux Klan.

Estos personajes intolerantes que rechazan todo lo que  no sea blanco y cristiano a duras penas han sobrevivido en zonas rurales de este estado y cuando tratan de salir a la luz pública, son recibidos con masivas protestas de rechazo al odio.

Así sucedió este pasado sábado, cuando cientos de personas de todas las razas y credos religiosos salieron a las calles en varias ciudades del estado para silenciar las intenciones del KKK de realizar una caravana de victoria en apoyo al presidente electo Donald Trump.

Los Loyal White Knights, del KKK tenían preparada una caravana en la localidad de Pelham, donde supuestamente tienen su sede. Este anuncio atrajo la atención de decenas de medios de comunicación locales, nacionales e internacionales. Además, generó la reacción de la comunidad y organizaciones cívicas que saben que no se debe ignorar las acciones de estos grupos de odio y por eso hay que salirles al paso para callarlos y rechazar con firmeza que no hay espacio para el odio racial y religioso.

Según un artículo publicado en el sitio de internet del periódico británico The Guardian, un grupo anti racista británico infiltró a los Loyal White Knights y durante 15 meses lograron obtener información sobre las actividades de este grupo supremacista liderado por Chris Baker, residente de Yanceville.

The Guardian reportó que  el grupo anti racista Hope No Hate obtuvo la lista de los miembros de los Loyal White Knights, que serían unos 270 individuos , entre ellos oficiales de policía.

Lo preocupante de esta investigación es que el grupo Hope No Hate encontró evidencia considerable de que los Loyal White Knights mantienen su deseo de  extrema violencia racista, tratando de explotar el clima anti-musulmán y anti-inmigrante promovido por Donald Trump durante su campaña presidencial.

“Una vez dentro, nos topamos con algunos de los peores racismos que hemos encontrado y aprendimos sobre su peligrosa ideología racista, siendo testigos de una cultura que fomentaba la violencia extrema”, dijo uno de los infiltrados, según reportó The Guardian.

Los Loyal White Knights son nuestros indeseables vecinos y debemos mantenernos vigilantes para contrarrestar cualquier acción de estos supremacistas, obviamente no con violencia, sino con demostraciones de rechazo al odio como las del sábado.

Ellos mismos se encargarán de terminar en la cárcel como le pasó a su líder Chris Baker, quien ahora enfrenta serios cargos por asaltar a uno de sus colegas del KKK cuando preparaban la caravana del sábado.
 

McCrory debe aceptar su derrota

El número de votos que favorece al candidato demócrata Roy Cooper sobre su contrincante, el gobernador republicano Pat McCrory, sigue aumentando y ya casi llega a los 10,000.

La Junta Electoral del estado que es dominada por los republicanos, sigue rechazando las quejas de votantes, de miembros del partido Republicano y de la campaña de reelección de McCrory, sobre supuestos fraudes en las votaciones.

De hecho, la mayoría de los departamentos de elecciones a nivel de condado han descartado las denuncias de supuestas irregularidades en el proceso de votación el pasado 8 de noviembre, luego de realizar las revisiones correspondientes y comprobar que no tienen fundamento.

¿Entonces qué es lo que espera el gobernador McCrory para reconocer su derrota en las urnas?

Qué Pasa se une a los numerosos medios de comunicación en el estado, así como a diversas organizaciones de derechos civiles y de defensa de derecho al voto en su llamado al gobernador para que conceda la derrota y permita a Roy Cooper comenzar la transición para asumir el cargo de gobernador este próximo mes de enero.

Tal parece que McCrory no quiere entender que los votantes de Carolina del Norte están rechazando su posición sobre la discriminatoria ley HB2 y quieren ver un nuevo liderazgo en la oficina de la gobernación.

La Junta Electoral del estado seguirá esta semana realizando audiencias para revisar las quejas pendientes sobre supuestos fraudes en las votaciones y validando los resultados finales que cada condado está mandando a Raleigh, los cuales han demorado por reclamos presentados por votantes con el apoyo del partido Republicano.

Un artículo de NC Policy Wathc hace referencia al grupo de protección de votantes, Democracy North Carolina, que también  pidió a McCrory detener las protestas. Ellos analizaron registros del Departamento de Seguridad Pública y la Junta Estatal de Elecciones y encontró que de las 43 personas a las que se acusa de votar siendo criminales convictos, resultó que 18 no cumplen condenas por felonías.

Se encontró además que 13 de esos individuos estaban en libertad condicional por  delitos menores, lo cual no afecta su derecho a votar. Cinco no cumplían ninguna sentencia y fueron identificados erróneamente en las quejas.

Bob Hall, director ejecutivo de Democracy NC  dijo  acertadamente que “los votantes honestos están siendo difamados tras una floja investigación -algunos podrían incluso decir negligente- sólo para crear la impresión de que el fraude generalizado ha arruinado una elección. Es vergonzoso y debe detenerse.”
 

El gobierno antiinmigrante de Trump es real

La semana pasada escribí en esta columna que la comunidad inmigrante y las organizaciones que los respaldan deben prepararse para un futuro nada positivo con respecto a las políticas migratorias que posiblemente va a seguir el presidente electo Donald Trump.

Fue un mensaje basado en el análisis de los hechos, en las declaraciones dadas por el entonces candidato republicano a la Presidencia y en las reacciones de odio de un segmento extremista de sus seguidores reportadas por el Southern Poverty Law Center.

Esta semana, más hechos corroboran lo dicho en esta columna la pasada semana.

En un correo electrónico escrito por Alan Cross, el coordinador regional para el Sureste de la organización nacional  Bibles, Badges, Business (BBB) for Immigration Reform w/ Evangelical Immigration Table (EIT/BBB), Cross hace un reporte sobre el estado del ministerio de abogacía e inmigración en el Sureste.

Cross pasó una semana en Washington reuniéndose con  expertos, ministros líderes, activistas de inmigración, así como con representantes de siete oficinas del Congreso y dos del Senado. En total, el equipo de EIT/BBB tuvo reuniones con representantes de 40 oficinas congresionales y estas son sus conclusiones sobre lo que prepara el gobierno entrante de Trump con respecto a inmigración:

1. Todo lo que estamos escuchando señala que DACA será eliminada al comienzo de la Administración Trump. No sabemos si será eliminada inmediatamente o gradualmente a medida que a los beneficiarios de DACA se les acabe su periodo de protección de 2 años. Los actuales beneficiarios de DACA estarían entonces sujetos a deportación y no podrían trabajar.

2. Una legislación será presentada de inmediato para la construcción del muro, así como la aplicación de otras restricciones  migratorias a nivel interno. Esta legislación será introducida después de que el Congreso entre en sesión el 3 de enero.

3. Reducción de visas en general, especialmente de países que patrocinan o contienen terrorismo. .

4. Reducción del número de refugiados, especialmente de países donde hay terrorismo o donde hay enemigos de EU.

5. Deportación de extranjeros ilegales criminales. Los números que se reportan son 2-3 millones, pero este es un número mucho mayor de los que se consideran realmente como criminales.

6. Perseguir a los empleadores que contratan inmigrantes indocumentados a través de multas y enjuiciamiento.

7. Empezar a hacer la vida incómoda al resto de los inmigrantes indocumentados para empujarlos a la auto deportación. No estamos claros cómo sería esto, pero en intentos pasados ​​ en estados como Arizona y Alabama han resultado en un tratamiento cruel a los inmigrantes indocumentados y en múltiples violaciones de la libertad religiosa, como se ha visto afectado y amenazado el ministerio de iglesias para inmigrantes”. 

Prepararse para un gobierno antiinmigrante

Una semana después de las elecciones y aún es difícil entender y aceptar que Donald Trump es el presidente electo de Estados Unidos.

Decenas de miles de personas alrededor de Estados Unidos, incluyendo Carolina del Norte, han salido a las calles a rechazar los resultados y a decir enfáticamente, “No es mi presidente”.

Estos actos de repudio no tienen precedente en la historia reciente del país.

Y por su lado, los seguidores de Trump, el grupo de los derechistas nacionalistas, racistas e ignorantes, se han envalentonado y están aprovechando para intimidar a las minorías, a los inmigrantes, con mensajes de odio, con su retórica de que regresen a sus países, como si Estados Unidos no fuera su país.

Las divisiones son profundas y están saliendo a relucir cada días más.

El miedo de lo que pueda pasar a partir del 20 de enero con 11 millones de indocumentados y sus familias se palpa en las conversaciones que se sostienen con estos hispanos, quienes en muchos casos no saben cómo responder a  sus niños ciudadanos americanos que llorando les preguntan sobre qué van a hacer si llegan a deportarlos porque así lo advirtió Trump.

Y el problema con este presidente electo es que no se sabe con certeza qué es lo que va a hacer cuando asuma oficialmente el cargo.

Por el momento, lo que se puede y se debe hacer es prepararnos.

Los movimientos proinmigrantes, las organizaciones comunitarias, las iglesias, están llevando palabras de aliento y de tranquilidad a la comunidad.

Unidos debemos enfrentar los días difíciles que se avecinan y los ataques de intimidación y odio de parte de los intolerantes.

Tanto en las escuelas como en centros de trabajo y en áreas públicas, no debemos caer en las provocaciones. Si se presentan insultos o mensajes racistas, hay que seguir el ejemplo del líder de los derechos civiles, Martin Luther King. Cero violencia.

Eso sí, hay que denunciar cada ataque, cada insulto, cada acoso. Si hay peligro de agresión, no duden en llamar a la policía. Si el acoso se presenta en la escuela, hablen con el director, no permitan que los matones se salgan con la suya.

Si en su centro de trabajo son ofendidos o intimidados, denuncien el hecho ante sus superioroes o a la oficina de recursos humanos.

Aquí en Qué Pasa también estamos para apoyarlos, para denunciar y fiscalizar. Pueden comunicarse con nosotros a través de nuestras redes sociales de facebook o llamando a nuestras oficinas en cada una de las regiones donde se publica el periódico.

En estos momentos el mejor consejo para la comunidad hispana es que se mantenga informada y se prepare para un gobierno antiinmigrante.