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La Legislatura estatal ataca de nuevo

La avalancha de proyectos de ley antiinmigrantes sigue buscando aplastar a una comunidad que no se merece este ataque de parte de quienes hacen las leyes que gobiernan a Carolina del Norte.

El racista representante republicano de Jacksonville George Cleveland, ahora respaldado por el representante Harry Warren, quieren poner la soga en el cuello de los indocumentados que viven en este estado con sus proyectos de ley HB35 y HB63, buscando asfixiarlos para que salgan corriendo de este estado.

Y ahora, en el Senado estatal, el legislador republicano Norman Sanderson presentó el proyecto de ley SB145, que busca complementar las atrocidades propuestas por Cleveland y Warren con el pretexto de proteger a los trabajadores y ciudadanos de Carolina del Norte.

Básicamente estos dos proyectos de ley buscan que todos los negocios con un mínimo de cinco empleados usen el sistema federal E-Verify para dar empleo a una persona, castigar con cárcel a quienes tengan documentos de identificación falsos, negarles la salida de la cárcel con fianza a los indocumentados, facilitando que las autoridades de inmigración los detengan para su deportación, y penalizar a las ciudades si no cumplen con la ley que prohíbe las ciudades santuario.

La SB145, llamada Cumplimiento Gubernamental de Inmigración, prohíbe el uso de las identificaciones comunitarias, refuerza los castigos a las ciudades o condados si violan la ley de ciudades santuario, permite que las personas denuncien a las agencias de policía o las ciudades que no cumplan las leyes de inmigración, prohíbe a las universidades estatales proteger la identidad de sus estudiantes indocumentados y permite que las agencias policiales estatales como la Patrulla de Carreteras, entre en un memorando de acuerdo con el Servicio de Inmigración para implementar el programa 287g, que autoriza a los agentes a operar como oficiales de inmigración en las calles.

La única forma de detener esta avalancha antes de que aplaste a nuestra comunidad inmigrante, que ya está llena de miedo con las órdenes ejecutivas del presidente Trump, es creando un frente unido para presionar a los legisladores estatales para que no apoyen estos proyectos de ley.

En ningún sentido estos tres proyectos de ley van a dar seguridad a la población del estado o a proteger los trabajos de los ciudadanos. Esa es una falsa percepción motivada por la ignorancia, la xenofobia y la codicia de permanecer en el poder con los votos de los electores intolerantes que hay en este estado.

Sólo la presión de la comunidad, de los negocios, de las agencias de policía y las organizaciones podrán evitar que estos proyectos de ley antiinmigrantes sean aprobados.