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McCrory debe aceptar su derrota

El número de votos que favorece al candidato demócrata Roy Cooper sobre su contrincante, el gobernador republicano Pat McCrory, sigue aumentando y ya casi llega a los 10,000.

La Junta Electoral del estado que es dominada por los republicanos, sigue rechazando las quejas de votantes, de miembros del partido Republicano y de la campaña de reelección de McCrory, sobre supuestos fraudes en las votaciones.

De hecho, la mayoría de los departamentos de elecciones a nivel de condado han descartado las denuncias de supuestas irregularidades en el proceso de votación el pasado 8 de noviembre, luego de realizar las revisiones correspondientes y comprobar que no tienen fundamento.

¿Entonces qué es lo que espera el gobernador McCrory para reconocer su derrota en las urnas?

Qué Pasa se une a los numerosos medios de comunicación en el estado, así como a diversas organizaciones de derechos civiles y de defensa de derecho al voto en su llamado al gobernador para que conceda la derrota y permita a Roy Cooper comenzar la transición para asumir el cargo de gobernador este próximo mes de enero.

Tal parece que McCrory no quiere entender que los votantes de Carolina del Norte están rechazando su posición sobre la discriminatoria ley HB2 y quieren ver un nuevo liderazgo en la oficina de la gobernación.

La Junta Electoral del estado seguirá esta semana realizando audiencias para revisar las quejas pendientes sobre supuestos fraudes en las votaciones y validando los resultados finales que cada condado está mandando a Raleigh, los cuales han demorado por reclamos presentados por votantes con el apoyo del partido Republicano.

Un artículo de NC Policy Wathc hace referencia al grupo de protección de votantes, Democracy North Carolina, que también  pidió a McCrory detener las protestas. Ellos analizaron registros del Departamento de Seguridad Pública y la Junta Estatal de Elecciones y encontró que de las 43 personas a las que se acusa de votar siendo criminales convictos, resultó que 18 no cumplen condenas por felonías.

Se encontró además que 13 de esos individuos estaban en libertad condicional por  delitos menores, lo cual no afecta su derecho a votar. Cinco no cumplían ninguna sentencia y fueron identificados erróneamente en las quejas.

Bob Hall, director ejecutivo de Democracy NC  dijo  acertadamente que “los votantes honestos están siendo difamados tras una floja investigación -algunos podrían incluso decir negligente- sólo para crear la impresión de que el fraude generalizado ha arruinado una elección. Es vergonzoso y debe detenerse.”