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Que no jueguen con la salud

Los republicanos  en el Congreso federal empezaron una loca carrera contra el tiempo para desmantelar y borrar del mapa el principal legado del presidente saliente Barack Obama.

La Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio, conocida popularmente como Obamacare, está bajo ataque y en vías de desaparecer.

Una de las promesas de campaña de Donald Trump fue la de acabar con el Obamacare y el Congreso, dominado por los republicanos, están felices preparando el terreno para echarle tierra a una ley que le dio acceso a un seguro de salud a 20 millones de personas y cubrimiento del seguro a las personas con enfermedades pre existentes o crónicas.

Aseguran que Obamacare no sirve y por eso hay que eliminarlo. El problema es que desde que fue implementado, no se ha dado tiempo para buscar caminos que corrijan las fallas de la ley.

Es cierto que Obamacare no es perfecto, lo que funciona para unos, como los hospitales que se han beneficiado porque reciben más pacientes con seguro médico, facilitando los cobros de las cuentas, no trabaja para otros, como los consultorios médicos particulares, que están enfrentando muchas restricciones por parte de las compañías aseguradoras, lo que afecta sus ingresos.

Hasta ahora, ni Trump, ni los líderes del Congreso, han explicado cómo van a reemplazar al Obamacare.

Qué se va a eliminar y qué se va a quedar.

El Centro de Justicia de Carolina del Norte, en un comunicado que enviaron rechazando las acciones del Congreso para iniciar el desmantelamiento de Obamacare, advirtió sobre el caos que van a causar en el sistema de salud. Además, resaltaron el daño que causarían en el estado.

“Si el Congreso se adhiere a este plan, para el año 2019,  quitaría el seguro de salud a más de 1 millón de personas en Carolina del Norte, aniquilaría 76,000 empleos en Carolina del Norte y devastaría a hospitales que luchan por sobrevivir, requiriendo $88 mil millones de dólares adicionales para la atención no compensada de los no asegurados”.

Aunque han afirmado que ciertos puntos de Obamacare, como el cubrimiento de las condiciones pre existentes en pacientes, se mantendrán con el nuevo y misterioso plan de salud, nada es seguro hasta que este sea revelado.

Personalmente, como padre de una adolescente que sufre de diabetes Tipo 1, conozco los grandes beneficios que le ha dado a mi hija y a la economía de mi hogar, el Obamacare.

Simplemente no me puedo imaginar cómo sería la vida de mi hija si por su condición médica fuera rechazada por los seguros de salud.

Este mismo temor deben sentirlo en estos momentos, millones de personas que no saben qué está pasando en Washington donde no entienden o no les importa, que están jugando con la salud  de millones de personas.